2º Encuentro de Antiguos Colegiales de Canalejas.
15 de junio de 2013, en el C.M. Guadaira.

Queridos amigos: Este año tuvimos nuevos fichajes en esta edición entrañable. Poco importa que estuviéramos menos, pero también es verdad, que no se pueden poner puertas al campo y han aparecido muchos motivos razonables que han impedido asistir a un buen grupo de Antiguos Colegiales, que casi hasta el final han estado tratando de venir y se han conformado con ponernos unas cariñosas y auténticas cartas de afecto, señalando su imposibilidad de estar presentes y transmitiendo sus recuerdos y unión con los que estuviéramos.
Vaya pues para todos, los que habéis contestado y los que no lo habéis hecho, tal vez por motivos análogos, esta crónica sin pretensiones, que pretende reflejar lo que hicimos y los que estuvimos en esas horas bien aprovechadas de sencilla y bien humorada convivencia.
De Madrid vinieron Paco Rabadán y Quica Molero, su mujer; de Sevilla, Pepe Delgado Chaves y Lola Rufino, su mujer; José Mª Prieto, Víctor Romero, José Luis López Ruiz y Ramón Abella, también desde Sevilla; José Luis Martín Velarde, desde Ecija, acompañado de su hijo José Luis Martín Carrasco; Carlos Hermoso y Mª Jesús Ayuso, su mujer, desde Huelva; Lorenzo Martín Nieto y D.Cristino Solance, desde Pozoalbero, donde asisten a un curso y por último, el cronista, Antonio Gutiérrez y Álvaro Haro, el Secretario de Amigos de Guadaira, pendiente de las fotos y del buen desarrollo de todo.
Echamos en falta y avisaron que no podían venir por distintos motivos: Federico Romero y Ramón Aparicio desde Málaga; Ramón Montserrat, Manolo Álvarez, Joaquín Herrera, Ángel Olavarría, D. Enrique Azcárate y Pepe Villalobos, desde Sevilla; José Martínez Fons, Vicente Urrutia, Víctor Delgado Chaves, Don Gumersindo Sánchez, D. José Luis Jiménez Hernández Pinzón, José Ignacio Ramírez Ollero y Felipe González de Canales, y Joaquín Molina Fernández de los Ríos de Madrid; Ramón Mateos Calle, Manolo Fernández Bobadilla, Manolo Blánquez , Luis Pérez Rodríguez y D. Fernando Varela de Limia, de la amplísima provincia de Cádiz; Miguel Ángel Montijano, José Luis Fernández y Miguel Valle, de Granada; Juan José Cardesa y Manolo Nieto Ledo, de Badajoz; D. Rafael Aparicio , de Valladolid; Ignasi Forcada, de Barcelona; Jerónimo Martell, de Ourense; D. Agustín Romero, de París, D. José Luis Illanes, de Roma; D. Javier de Pedro, de Shangai; D. Alberto Dupetit, de Buenos Aires, D. Luis Martín Lucía, de Asunción y D. Julio Peñacoba, de Manila.
Al llegar un residente del Colegio Mayor, José María, iba dando las tarjetas de identificación, entregando una carpeta con documentación de Amigos de Guadaira y completando la inscripción. Tenía también ejemplares del libro sobre don Jesús Arellano “Semilla de verdad”,

por si alguien deseaba adquirirlo, cosa que hicieron algunos a la salida y algunos recuerdos de Guadaira, corbatas y pillacorbatas a precios módicos.
Hacia las 12, asistimos los que habíamos llegado, a la Santa Misa, ofrecida por los Antiguos Colegiales fallecidos y como acción de gracias por los presentes y ausentes. D. Jesús Sevilla, antiguo capellán de Guadaira, nos celebró la Santa Misa y nos dio una breve homilía que nos vino muy bien.
Después, tranquilamente, nos desplazamos hacia la sala de estar, donde Javier Luján Torres, el director actual de Guadaira, se presentó, nos dio unas cordiales palabras de bienvenida y nos dijo que la mejor ayuda que podíamos prestar a Guadaira los Antiguos Colegiales era conseguir residentes entre los nietos e hijos de los amigos, porque quedan plazas sin cubrir. A continuación, vimos el DVD de la tertulia que tuvo san Josemaría el 8.XI.72 en Guadaira, es decir, hace algo más de 40 años. La gente estuvo muy cariñosa y le preguntaron todo tipo de preguntas, la más conocida, que nos hizo reír mucho, fue aquella que le hizo un residente: “Padre, además del estudio, ¿cuál es la principal mortificación?”. A San Josemaría le hizo también mucha gracia y le contestó con cariño y buen humor. La tertulia fue muy amena y movida y nos resultó corta. Nos hizo pensar en la suerte de Guadaira de haber tenido entre sus paredes a un Santo, que para todos los Antiguos Colegiales es un intercesor natural. En el fondo, sin decirlo, cada uno salimos estimulados a pedirle más cosas, con frecuencia.
Después, José Mª Prieto, el principal coordinador del libro sobre don Jesús Arellano “Semilla de Verdad contó los pormenores de su elaboración, facilitada por la disposición de muchos a colaborar. Algunos de los asistentes, como Paco Rabadán y Pepe Delgado Chaves, autores de alguno de los artículos del libro, intervinieron y preguntaron, y José Mª Prieto contestó e hizo ver la unidad del pensamiento filosófico de don Jesús Arellano con su modo de ser y actuar. La explicación de esto dijo, es que sus ideas estaban entrelazadas de modo dialógico, es decir dando explicación de las cosas y de las personas abiertas a la trascendencia, de modo que su filosofía resultaba ser la plasmación de la vida cristiana. En efecto, en las páginas del libro se encuentran en una parte los aspectos humanos de la vida de don Jesús, su dedicación al Guadaira de la calle Canalejas y a la formación de los colegiales y de los estudiantes universitarios, y en otra parte sus ideas filosóficas, pero tanto la vida como el pensamiento son la misma cosa de distinto modo: el desarrollo del hombre como ser libre abierto a la trascendencia.
En la convivencia diaria de Guadaira se apreciaba que su pensamiento era vivido, auténtico, comprometido, un pensamiento coherente con la vida y tocando siempre las cuestiones decisivas de la existencia humana, la verdad, la libertad y el amor. En el día a día, en Canalejas, se traducía en que generaba confianza a su alrededor, se interesaba por cada uno, nos abría horizontes para que nos exigiéramos y daba respuestas humanas, con su gran corazón y sentido del humor. Confiaba en nosotros y eso nos ayudaba a crecer en responsabilidad.

También intervino Mª Jesús Ayuso, quien dijo que había sido alumna de don Jesús durante dos años en la Facultad de Filosofía y Letras y que lo recordaba con mucho afecto.
Hablando, hablando, nos dio la hora del aperitivo y nos fuimos al patio central, donde bajo el toldo en diferentes mesas, habían colocado el aperitivo y la comida. Trajimos sillas y fuimos rodeando las mesas y dando cuenta de lo que nos preparó la Administración, con tanto gusto, aunque fuimos incapaces de tomarlo todo, a pesar de lo rico que estaba., porque lo que más nos interesaba era hablar y escuchar lo que decían los demás.
De allí, pasamos a la llamada zona de adscritos, donde en una sala de estar más recogida que la general, pero suficiente para nosotros, tomamos café y unos dulcecitos y tuvimos la tertulia.
Muchos recuerdos y anécdotas salieron a relucir, pero, se hizo con nuestra atención, José Luis Martín Velarde, el de Ecija, que nos enseñó unas fotografías antiguas de Guadaira en la que se ve toreando con alguien que hacía de toro. Nos contó cosas de su vida, que nos ganaron el afecto y la admiración, por su simpatía y gran corazón. También nos dio noticias de don Javier de Pedro, actualmente en Shangai y nos leyó un e-mail que le había enviado a él. También Lorenzo Martín Nieto, nos contó sus recuerdos de cómo conoció a San Josemaría y cómo lo animó cuando, al principio, tuvo dificultades para ingresar en la Escuela de Arquitectura y le aconsejó que viniera a ver a sus padres y estuviera unos días con ellos. Sus recuerdos, como otras veces, sencillos y llenos de autenticidad, tenían la fuerza de lo cercano junto a san Josemaría.
Sobre las cuatro y media, dimos por finalizada la tertulia y después de despedirnos, emprendimos el retorno. Fue el momento elegido por algunos para hacerse con el libro de don Jesús o comprar algún recuerdo. ¡Hasta el próximo encuentro!
En la web de Amigos de Guadaira, www.amigosdeguadaira.com encontraréis fotos de este día.
Mi correo electrónico es: agutierrezmu@gmail.com , donde responderé o acogeré vuestras opiniones.

Un abrazo,
Antonio